Durante la apertura, Rubén Ramos puso el foco en uno de los principales
objetivos de la nueva Escuela: generar herramientas para mejorar el ejercicio
profesional y jerarquizar el rol de quienes integran la Abogacía del Estado.
“El conocimiento jerarquiza. Capacitarnos nos permite ejercer mejor nuestra
tarea, asumir nuevas responsabilidades y estar a la altura de un Estado que
necesita profesionales sólidos, con criterio y con herramientas para enfrentar
desafíos cada vez más complejos”, sostuvo Ramos.
Pero la propuesta de la ECAP también apunta a construir un ámbito de
encuentro entre colegas. Ramos destacó la importancia de compartir
experiencias, conocer las dificultades que atraviesan otros profesionales y
fortalecer una comunidad que permita afrontar desafíos comunes.
El seminario contó con las exposiciones de Carlos Balbín, Rosana Papazian y
Martín Calleja, bajo la moderación de Gustavo Silva Tamayo. Durante la
jornada se abordaron los desafíos actuales de la Abogacía Pública y el
Derecho Administrativo, junto con las transformaciones que atraviesa la
formación profesional en la era digital.
Entre los asistentes estuvo el ex procurador del Tesoro de la Nación Rubén M.
Citara y Carlos Mas Vélez, candidato al Consejo de la Magistratura de la
Nación. El actual procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, no pudo participar
presencialmente y envió un mensaje que fue leído al comienzo de la actividad.
“La ECAP nace con esa vocación: que cada colega pueda encontrar acá
oportunidades para seguir creciendo profesionalmente. Y también para seguir
encontrándonos”, expresó Ramos.
Con el auspicio de FUNDEA, Fundación para el Desarrollo de la Abogacía, el
lanzamiento marcó el comienzo de las actividades de la ECAP como un
espacio de capacitación, actualización profesional y construcción colectiva para
la jerarquización profesional.